Jesús no habla solo a un grupo selecto, sino a todos, estableciendo condiciones firmes para todo aquel que desea ser su discípulo. En un tiempo donde muchos confunden el cristianismo con hacer el bien, este texto nos llama a examinar si realmente estamos siguiendo a Cristo conforme a lo que Él mismo ha definido.
En esta enseñanza veremos el peso de ese llamado: negarse a uno mismo, tomar su cruz y seguirle. No es una idea abstracta, sino una entrega real que se vive cada día. Te invitamos a escuchar la exposición completa y permitir que la Palabra de Dios confronte tu corazón y te lleve a un entendimiento más fiel de la palabra de Dios.